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La fiscalía pide 25 años de cárcel para el hombre que mató a su expareja

La víctima murió en 2010 en la localidad sevillana de Pruna tras recibir 42 puñaladas

La acusación particular ha solicitado 38 años de cárcel y la fiscalía 25 años de prisión para un hombre acusado de matar «por celos» a su expareja en la localidad sevillana de Pruna tras asestarle un total de 42 puñaladas, unos hechos que serán enjuiciados a partir del próximo viernes por un jurado popular.

En su escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, la fiscalía relata que el acusado, F.M.P., mantuvo una relación sentimental con la víctima, Guadalupe B.M., durante dos meses de diciembre de 2009 y hasta febrero de 2010, tras los cuales la fallecida decidió dejar la relación, lo cual «no fue aceptado» por el imputado.

A las cuatro de la mañana del 31 de mayo de 2010, éste acudió al domicilio de su expareja y, tras aparcar su coche en una calle cercana, trepó por la fachada hasta la azotea y accedió a la vivienda, permaneciendo escondido en el armario del dormitorio «armado con un cuchillo» hasta que llegó Guadalupe.

Allí, esperó a que la víctima se acostase y se durmiera para salir del armario «y atacarla sorpresivamente», por lo que ésta, «asustada», sólo pudo levantarse y decirle que se fuera, momento en el que el acusado le dio varias puñaladas en el abdomen, cayendo la mujer al suelo, donde el imputado continuó apuñalándola «sin posibilidad» de que su expareja pudiera defenderse.

En un momento dado, la empujó tirándola boca abajo sobre el suelo y, estando aún viva, se sentó encima de ella, «asegurándose la total indefensión» de la víctima y «el absoluto control» de la situación, todo ello mientras continuaba dándole puñaladas hasta que la víctima dejó de hablar y de moverse.

«Con ánimo fetichista, y seguro de que ya estaba muerta», el procesado revolvió los cajones del dormitorio y se apoderó de diversas joyas valoradas en 17.400 euros, huyendo del domicilio por la puerta principal y escondiendo lo robado en su vehículo. Tras lavarse y deshacerse de la ropa ensangrentada así como del cuchillo, acudió a la Guardia Civil para entregarse y confesó los hechos.

La víctima sufrió 42 puñaladas en la cara, cuello, tórax, espalda y abdomen, destacando que ninguna herida fue postmorten sino que todas fueron vitales y le provocaron la muerte. Por estos hechos, pide 25 años de cárcel y el pago de una indemnización de 301.000 euros por un delito de asesinato.

De su lado, la acusación particular que ejerce el letrado Antonio Valle en nombre de la familia pide para el acusado 25 años de cárcel por un delito de asesinato; cinco años por un delito de robo con violencia y fuerza en las cosas; cuatro años de prisión por un delito de allanamiento de morada; tres años por un delito de violencia física y/o psíquica habitual, y un año de cárcel por un delito de maltrato en el ámbito familiar, así como el pago de una indemnización de 389.000 euros.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/02/04/andalucia/1328360356_580158.html