La doctoras en psicología Esperanza Bosch y Victoria A. Ferrer proponen terrorismo misóginopuesto que la misoginia es el deprecio a las mujeres, cuya ideología, mantiene y justifica la forma de ejercer el poder y el control sobre ellas[1]. La violencia ejercida contra las mujeres es una forma de terrorismo misógino que funciona para definir y delimitar las líneas de género, para promulgar y reforzar el dominio masculino y para volver a todas las mujeres crónica y profundamente inseguras. Esta denominación hace referencia al clima de terror como arma de control hacia las mujeres, siendo la base en la que se sustenta este control la misoginia -como el racismo lo es para el fascismo-, por lo que es importante que quede claro en este concepto de terrorismo misógino que para ejercer la violencia contra las mujeres, es necesario tener una relación directa con el cuerpo de las creencias misóginas o de desprecio hacia las mujeres.


[1] Bosch, Esperanza; Ferrer, Victoria A.: La voz de las invisibles. Las víctimas de un mal amor que mata, Ediciones Cátedra, Universitat de València, Instituto de la Mujer, Madrid, 2002, p. 35